Información Institucional

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda es una entidad pública empresarial (EPE) y medio propio (MP) de la Administración General del Estado, de conformidad con sus Estatutos y la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público.

A continuación le mostramos un vídeo institucional. Si no puede visualizar el vídeo, puede descargarlo en su ordenador e intentar visualizarlo más tarde.


Estructura y Organigrama

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre - Real Casa de la Moneda, tiene la siguiente Estructura y Organigrama (PDF - 67KB)

Tradición y Tecnología de Seguridad

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre - Real Casa de la Moneda (FNMT-RCM) aporta en la fabricación de cada producto la experiencia centenaria de su saber hacer, la garantía de una institución que aplica estrictos mecanismos de control y seguridad, el compromiso de colaboración constante con la empresa pública y privada y, sobre todo, su apuesta por el futuro y por el desarrollo de tecnología de última generación. Todo para ofrecer la máxima calidad en cada una de las soluciones en sus diversos campos de producción.

Señas de identidad

La FNMT-RCM es una entidad pública empresarial que está adscrita al Ministerio de Hacienda y Función Pública. Es, por tanto, una empresa que por el tipo de trabajos que realiza tiene un marcado carácter de servicio público. Por otra parte, está abierta a la colaboración con entidades privadas en aquellos ámbitos que requieren un componente de seguridad y un estricto control de la producción, con los que se ha ganado el reconocimiento y la confianza de los ciudadanos.

Todas sus actividades se fundamentan en la seguridad integral, seguridad aplicada en los propios procesos de producción, en los productos, en el tratamiento de la información y en sus instalaciones.

De la experiencia a la modernidad

Los productos y servicios de la FNMT-RCM se caracterizan por el saber hacer y la experiencia adquirida a lo largo de su existencia. A su larga tradición se suma la apuesta por la tecnología, lo que les lleva a una evolución constante que se refleja en su capacidad de fusionar tradición y modernidad, alcanzando productos únicos e inimitables.

Tecnología punta

Sus líneas de fabricación están dotadas de los medios técnicos más avanzados, fruto de un permanente trabajo de investigación que sigue dos estrategias: la continua revisión y puesta al día de las tecnologías tradicionales y la entrada en nuevos ámbitos de fabricación, como las tarjetas inteligentes, que requieren entornos de alta seguridad.

Calidad acreditada

La FNMT-RCM garantiza la calidad de cada producto poniendo toda su atención en cada uno de los procesos de fabricación, avalando la ausencia de defectos a partir de los múltiples controles y ensayos que se practican con todos y cada uno de los productos. Además, el sistema de calidad de algunas de las líneas de fabricación más importantes está basado en la norma ISO 9001:2000 y certificado por AENOR.

Prestigio y experiencia internacional

Son los valores diferenciales de la FNMT-RCM los que le han procurado la confianza de una importante cartera de clientes a nivel nacional e internacional, a los que ofrece soluciones a medida.

La FNMT-RCM participa en diferentes foros, entre los que destacan la Conferencia de Impresores de Billetes de Banco y la Conferencia de Directores de Casas de Moneda. Y cada día aumenta el volumen de producción destinado a la exportación.

Mirada histórica

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre nace en 1893 con la fusión de dos organismos seculares: la Casa de la Moneda y la Fábrica del Sello. Ambas instituciones compartían desde 1861 el edificio de Colón, aunque eran independientes y tenían administraciones separadas. Desde entonces, y bajo el denominador común de la seguridad, no ha dejado de extender su ámbito de actividad.

En 1940 iniciaba la producción de billetes de banco y, en 1952, la fabricación de papel de seguridad.

La inauguración de una nueva sede en 1964, unida a la calidad y la garantía de seguridad y control de los productos, permitió la realización de trabajos como el Pasaporte y el Documento Nacional de Identidad.

Con la nueva normativa sobre el juego, se inició la fabricación de cartones de bingo y boletos de lotería, a finales de los años 70.

La vocación de futuro y la apuesta por las nuevas tecnologías permitió iniciar en la década de los noventa dos actividades que, desde el punto de vista tecnológico, nada tienen que ver con sus productos tradicionales, destacan en este sentido las Tarjetas Inteligentes y la Certificación Electrónica.

La actividad productiva se lleva a cabo en dos centros industriales ubicados en Madrid y Burgos.